diumenge, 7 d’octubre del 2012

1.El comensal inesperado


Se encontraban todos tendidos en el sofá observando las amarillas irregularidades del fuego. En el aire aún retumbaba la esencia del estofado anteriormente devorado. Los chasquidos de las llamas eran perturbados momentáneamente por el crujir de la nieve que acariciaba los cristales cubriéndolos.
Los anfitriones, del mismo modo que el resto de invitados, escuchaban atentamente las palabras del mas grande, Mocèn Vilasis, quién contaba distintas anécdotas de sus alumnos, escudriñadas minuciosamente por el público. Ésa que parecía  una velada tranquila en la natura de Alpens, cambió radicalmente por el comensal inesperado. Que no tardó en llegar. De hecho, su aparición fue fácilmente confundible con un trueno que estalla en medio de la noche. 

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